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Ludopatía

 

Ludopatía:

 

La ludopatía consiste en una alteración progresiva del comportamiento por la que el individuo siente una incontrolable necesidad de jugar (juegos de azar), menospreciando cualquier consecuencia negativa. Se trata de una adicción donde no se consume ninguna sustancia, aunque a veces va acompañada de otras sustancias como tabaco, alcohol o drogas.

 

Son muchas las consecuencias que acarrea el Juego Patológico, afectando a varias áreas, detalladas a continuación:

 

  • Área Psicológica: Apatía y depresión, baja autoestima, sentimiento de culpa, tensión, ansiedad, irritabilidad e ideas suicidas.
  • Área familiar: Mentiuras constantes, clima de desconfianza y deterioro de la comunicación.
  • Área económica: Deudas cuantiosas, incumplimiento de pagos y empobrecimiento.
  • Área social: Aislamiento, desvinculación de las amistades, perdida de relaciones, ausencia de aficiones y hobbies.
  • Área laboral: Disminución de la atención y concentración, disminución del rendimiento laboral, pérdida de oportunidades y promociones.
  • Área somática: Insomnio, falta de apetito, dolores de cabeza, estómago y nuca.
  • Área legal: Comisión de actos ilegales, problemas judiciales graves, robos y hurtos.

 

Tratamiento:

El primer paso es aceptar y reconocer el problema. Este paso es indispensable para poder comenzar a intervenir sobre el mismo. Sin embargo es frecuente que el paciente niegue que tenga un problema o que necesite tratamiento. Por ello, muchos ludópatas comienzan el tratamiento presionados por su entorno social.

 

El tipo de terapia más eficaz es la terapia cognitivo-conductual. Desde esta terapia, una vez que se conoce cómo ha sido el proceso que ha dado lugar a tu problema y qué lo mantiene, se diseña un tratamiento dirigido a enseñarte técnicas para que reduzcas tu hábito de jugar hasta eliminarlo. El primer paso de la terapia es reducir los síntomas y el impulso relacionado con el juego. La psico-educación, las técnicas de relajación, etcétera, son algunas de las estrategias que se emplean habitualmente para conseguir dicho objetivo.

 

A lo largo de la terapia se trabajarán técnicas cognitivas (por ejemplo identificar distorsiones de pensamiento, control del auto diálogo, estrategias para solucionar problemas…) y conductuales. Dentro de estas últimas se incluye la exposición programada en la que terapeuta y paciente elaboran conjuntamente una jerarquía de situaciones a las que al paciente le cuesta controlar el impulso de jugar. La terapia se completa con técnicas de prevención de recaídas y de mantenimiento del éxito terapéutico en dónde se explica al paciente qué hacer ante las posibles dificultades para mantener su “abstinencia” al juego haciéndole ver la diferencia entre sufrir una caída y una recaída.

 

En algunos casos, este tipo de terapia puede completarse (pero nunca sustituirse) con grupos de apoyo donde personas que padecen el mismo tipo de problema.